La risa como arma de denuncia social: Pallasos en Rebeldía

La difusión de un mensaje político, de una lucha para la concienciación social puede realizarse de múltiples maneras. Existen las más clásicas: libros, conferencias, documentales o películas, artículos en medios de comunicación, etc. Pero hay quien, continuamente, pretende darle una vuelta de tuerca a todo esto y utiliza formas más originales y llamativas. Porque precisamente de eso se trata, de llamar la atención sobre algo denunciable. Bajo estas premisas conocemos a la asociación gallega “Pallasos en Rebeldía”, definida por ellos mismos como un “espacio artístico de solidaridad internacional, transformación política y fraternidad entre los pueblos que se expresa a través del clown y las artes circenses, en el que confluyen artistas de diferentes países, sobre la base de que la alegría y la risa pueden y deben ser transformadoras”.

¿Pueden la alegría y la risa transformar el mundo? Ese es el empeño de Iván Prado, payaso reconocido internacionalmente y portavoz de la asociación. Desde hace años se ha dedicado a llevar el circo  a lugares que van desde las favelas de Rio de Janeiro hasta los campamentos de refugiados palestinos o los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia) pasando por las comunidades indígenas zapatistas de México. Prado incluso saltó a los medios nacionales e internacionales tras ser detenido en 2010 por las autoridades israelíes. Tras el éxito de uno de sus eventos, el Festiclown 2011 en Cisjordania, Prado decidió continuar visibilizando la causa palestina. Durante dos semanas artistas de todo el mundo entre los que destacabam Patch Adams o Leo Bassi entre otros, actuaron aquel año en las ciudades de Nablus, Jerusalén y Ramala con más de 100 actuaciones para un público que alcanzó el asombroso número de 100.000 personas. Pallasos en Rebeldía e Iván Prado han continuado realizando actividades dentro del Estado Español o Latinoamérica para, mediante actuaciones cirquenses de todo tipo, dar a conocer un poco más la situación de los palestinos alrededor del mundo. En su proceso llegó, con una caravana de payasos, a Líbano en octubre de este año 2013. “Entrar en un campo de refugiados palestinos en el Líbano es revivir los guetos nazis del siglo pasado. Muros de cemento que recuerdan al de Cisjordania, alambradas, garitas y checkpoints militares rodean estos contenedores humanos que parecen diseñados para esconder allí el medio millón de refugiados que hay en este país, salimos de Baddawi y en un kilómetro contamos 35 tanquetas militares en su contorno”. Esas reflexiones de Prado desde Líbano dieron lugar a que idease un nuevo Festiclown para ese lugar. De esta manera, del 12 al 19 de enero,los campamentos de población refugiada palestina en el Líbano: Nahr Al-Bared (Trípoli), Baddawi (Trípoli), Borj Al Barajneh (Beirut), Shatila (Beirut), Ein Al-Hilweh (Saida), acogerán a varios artistas de diferentes artes circenses.

El festival pretende principalmente visibilizar la situación de estos refugiado, además de promover el acercamiento entre los refugiados (también los nuevos, procedentes de Siria) y la población libanesa o la proliferación de grupos artísticos en la zona. Como otros muchos proyectos en la actualidad, la falta de financiación institucional hace que se tenga que recurrir a la solidaridad y cooperación de la ciudadanía que decida apoyar este tipo de proyectos. Todo esto, en forma de un crowdfunding que sigue abierto o con galas solidarias por diferentes puntos del Estado español.

“Perseguir un sueño, ya es una forma de construirlo, construir un sueño ya es una forma de vivirlo, vivir un sueño quizás sea la única forma plena de vivir”. Iván Prado.